Colaboraciones

 

El camino a seguir

 

07 noviembre, 2020 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

 

 

A mi modesto entender los puntos esenciales, el camino a seguir, para la mejora de esta «crisis de valores» en la que estamos inmersos son:

El primero y fundamental es la familia, donde cada uno de sus miembros es aceptado y querido como es y por el hecho de ser. En el seno de familia lo más importante es el bien de cada uno y no su riqueza, poder o éxito. En la familia se recibe el amor y se aprende a darlo a los demás.

El segundo es la educación. Una educación basada en los valores y virtudes, como la generosidad, gratitud, sinceridad, lealtad… Como dice Javier Vidal-Quadras en su libro A las alfombras felices no les gusta volar, «los valores, todo el elenco de cualidades que vamos adquiriendo durante nuestra vida, son las que dan sentido a nuestro día a día y nos permite alcanzar metas grandes y realizar nuestros sueños.

»Para adquirir hábitos y virtudes hace falta: elección, repetición y apropiación (hacerlas nuestras). Las virtudes forman un sistema que se mantiene en pie por la energía compartida de todas ellas. La debilidad de una sola puede hacer quebrar toda la estructura personal» (Javier Vidal-Quadras, A las alfombras felices no les gusta volar, Desclée de Brouwer, 2014).

Y tercero, y no por ello menos importante, es el hacer patente el sentido sobrenatural de nuestra vida en general y en la vida cotidiana en particular. Sin esto, la solución de los problemas morales no es posible.

«Enfréntate con los problemas de este mundo, con sentido sobrenatural y de acuerdo con las normas morales, que no amenazan ni destruyen la personalidad, aunque sí la encauzan.

»—Conferirás así a tu conducta una fuerza vital, que arrastre; y te confirmarás en tu marcha por el recto camino» (San Josemaría Escrivá de Balaguer, Forja, n.709).