Colaboraciones

 

Enseñanza privada

 

09 noviembre, 2020 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

 

 

Desde hace décadas la enseñanza privada está siendo objeto de numerosos ataques por parte de diversos grupos de orientación marxista.

¿Por qué se oponen de modo tan tajante a la enseñanza privada? En primer lugar, porque es un campo de la cultura que no pueden permitirse el lujo de tolerar si quieren realizar la conquista del Estado y si no están dispuestos a admitir la oposición ideológica de quien no comparta su visión del hombre y del mundo.

Pero, además, desde un punto de vista marxista, la enseñanza privada aparece como una cuestión de principio, como un aspecto de la propiedad privada, origen para el marxista de todo mal social. Como es sabido, la propiedad privada constituye para el marxismo el origen de todas las alienaciones que sufriría el hombre en la sociedad burguesa. Si para los marxistas, la educación impartida en los países capitalistas aparece como un monopolio que ostenta la clase dominante y que asegura la explotación de los trabajadores a favor de la burguesía, la enseñanza privada representa la quintaesencia de dicho monopolio. Por esa razón debe desaparecer, ser destruida.

No tiene sentido para ellos abogar por una extensión de la enseñanza privada, facilitar el que pueda acceder a ella quien lo desee mediante un oportuno sistema de ayudas, etc., porque sería incurrir en el error del socialismo utópico de Proudhon, que pensaba que la situación se podía arreglar generalizando la propiedad privada. Proudhon, según el marxismo, era prisionero de la idea de igualdad y entendía el socialismo como «igual posesión», cuando de lo que se trataría es de eliminar toda posesión individual.

Aceptar el análisis económico marxista supone, además de una falta de formación meramente económica, aceptar el inicio mismo del planteamiento marxista, que es de una coherencia interna férrea.

La enseñanza privada encuentra dificultades. Se produce así la curiosa situación de ser atacada por unos sin ser amparada por otros.

Por todas partes se habla de derechos y desde todos los ángulos se clama por la libertad.