La adolescencia hoy, un gran reto para el mundo educativo
20/12/2025 | por Grupo Areópago
Los y las adolescentes son en la actualidad foco de una especial atención. Y no porque les haya resituado en el mundo mediático una serie televisiva “adolescence” -de gran éxito, e interesante, por cierto-, sino porque sus vidas personales, sus manifestaciones y actitudes en la vida familiar, en los centros educativos, espacios culturales, sociales, religiosos y de ocio interpelan hoy seriamente a padres, profesores, educadores y sociedad en general. Muchos son los padres que manifiestan no entenderlos y señalan que no encuentran medios para interrelacionarse con ellos; bastantes profesores se sienten frustrados por no dar con las estrategias pedagógicas claves para conectar; y en muchos ámbitos de nuestra sociedad se preguntan por qué en esta etapa de la vida existen hoy tantos trastornos relacionados con la convivencia, la salud mental, la violencia y falta de respeto…, que se manifiestan en transgresiones, depresiones, ansiedades, conatos de violencia, trastornos alimenticios e incluso suicidios y pensamientos o tentativas suicidas.
Realizar hoy un muy necesario trabajo de reflexión sobre esta etapa de la vida exige en primer lugar un ejercicio de memoria sobre lo que fue y cómo la vivimos los adultos de hoy; pues este periodo de nuestra vida nunca ha sido fácil para nadie y menos para los que la tuvieron que soportar.
La adolescencia es una etapa importantísima en nuestras vidas por lo necesaria que es para hacernos adultos. Indudablemente difícil y desafiante, porque durante ella la persona se encuentra en búsqueda de su identidad y en ella se verifican muchos cambios e interrogantes de todo tipo que sin duda afectan al entorno familiar y a las demás estructuras de acogida y socialización. El adolescente se encuentra en un proceso de transición de niño a joven. Los conocimientos que nos ofrece actualmente la neurociencia nos ayudan a comprender que en esta etapa el cerebro está cambiando, se está remodelando y generando nuevas conexiones que dificultan la transición del mundo infantil al adulto; y la psicología moderna nos da claves y pautas para situarnos adecuadamente ante los profundos cambios físicos, emocionales y sociales que se producen en esta edad.
Pero si la adolescencia siempre ha sido una etapa difícil, hoy los signos de los tiempos que nos ofrece la cultura actual la complican aún más. Los adolescentes hoy se mueven en una cultura -no creada por ellos- con unos elementos referenciales muy significativos que sin una brújula educativa adecuada para orientarse existen grandes posibilidades de naufragio.
Uno de esos elementos referenciales más importantes se encuentra en la influencia que ejercen sobre ellos las redes sociales. El papa Francisco ya incidió en muchas de sus reflexiones con gran clarividencia sobre este tema (Christus vivit). Las redes se han convertido -además de constituir un gran instrumento de comunicación, diálogo e información- en un importante medio manipulador de la conducta adolescente, y por tanto en una una gran preocupación en la acción educativa, no solo por la adicción que producen sino por su interferencia destructiva en la gestión de emociones, en la
soledad emocional de muchos, pese al gran intercambio comunicativo en que viven instalados, en la normalización de muchos actos violentos y en el arraigo de una sexualidad no afectiva…Buscar esa brújula adecuada para orientar la acción educativa en esta importante etapa de la vida es el gran reto actual para las familias y demás estructuras educativas. “Es difícil armar recetarios” (Christus vivit 297), pero sí suele ser brújula segura un buen acompañamiento aderezado de una gran dosis de paciencia, capacidad de escucha, de cariño, de equilibrio en los límites… y eso sí, buscando siempre procesos educativos desde sus cimientos, sin imponer trayectos.
GRUPO AREÓPAGO