Diócesis

 

Cardenal Cobo, sobre el Valle de los Caídos: “Los monjes y la Santa Sede tienen ahora la última palabra”

 

Entrevistado por la Cadena COPE, afirmó que “la Iglesia tiene que ser prudente en este momento difícil”

 

 

 

23/12/25


 

 

 

El cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, se ha desplazado esta mañana a los estudios centrales de la Cadena COPE para ser entrevistado por el periodista Jorge Bustos en horario de máxima audiencia, el programa “Herrera en COPE”.

 

 

 

  1. La resignificación ha sido un movimiento del Gobierno
  2. Los monjes y la Santa Sede
  3. Interlocutor
  4. Pseudomedios mercenarios
  5. Medios judiciales
  6. En política, “la Iglesia tiene que ser prudente”
  7. Recuperar la ética y el consenso

 

 

 


El cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid,
en los micrófonos de la Cadena COPE con Jorge Bustos.

 

 

 

En la entrevista abordó algunos de los temas que en los últimos días han ocupado a la opinión pública eclesial y no eclesial.

El primero de ellos, a partir de lo publicado por Religión Confidencial, es lo referido a la situación de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos y a su comunidad religiosa.

 

La resignificación ha sido un movimiento del Gobierno

El arzobispo señaló que “la verdad es que el movimiento de resignificación siempre ha venido alentado, organizado y calendarizado por el Gobierno. Nosotros lo único que hemos hecho es manifestar los bienes de la Iglesia que allí figuran en el monumento”.

“Es decir, que nosotros no hemos marcado ni hemos iniciado nada. Lo que hemos hecho es un poco establecer un marco para significar los bienes de la Iglesia que allí han figurado y para hacer marcos determinados en los que decimos, bueno, pues esto es una base de actuación”.

A renglón seguido, el cardenal Cobo hizo una secuencia de los hechos.

“Yo creo -apuntó- que el Valle tiene varias fases. Una primera fase de tensión, donde las distintas partes teníamos que hablar, que era la Conferencia Episcopal, la Nunciatura en cuanto que hay una Basílica pontificia, la comunidad de los monjes, y lateralmente también el arzobispado de Madrid en cuanto es territorio de la diócesis de Madrid. Pero en una primera fase de conflicto”.

 

Los monjes y la Santa Sede

“Hay otra segunda fase donde empezamos a hablar, y donde se llega a un pequeño acuerdo de cara a ese proyecto que el Gobierno tiene y marcará qué es la resignificación que ellos llaman. Bien, entonces ahí se han establecido unos puntos esenciales.

Hay una tercera fase, que es la convocatoria de aquel concurso, cuando el Gobierno quiere y en los términos que el Gobierno quiere. Y en los que la Iglesia lo único que ha estado es asesorando a los que tenían que votar, a los que tenían que hacer”.

“Y ahora hay otra fase, ya el Proyecto aprobado, y ahora es una fase donde quizá también los monjes y Santa Sede tienen ahora el protagonismo, que es el de ir retocando ese proyecto o efectivamente ejerciendo las medidas que cada una de las partes quieran emprender”.

 

Interlocutor

En ese momento de la entrevista, Jorge Bustos apuntó la siguiente pregunta: “Y en todas esas fases ya superadas, don José, usted ha sido el interlocutor, digamos, visible en los contactos entre Iglesia y Estado. ¿Hasta dónde llega específicamente su papel y su responsabilidad en este llamado proceso de resignificación del Valle de los Caídos?”

A lo que el cardenal Cobo contestó: “No en la primera parte. Es decir, yo creo que hubo un momento donde había que nombrar un interlocutor, un interlocutor con el Gobierno para que fuera único, para que no tuviera que ir negociando con cada una de las partes. Y en ese momento fue establecer un pequeño marco de actuación para el concurso que luego tenía que haber. Y es un pequeño marco donde se estableció que efectivamente los monjes permanecían en el Valle, que el culto se protegía, que la Basílica también se protegía con un acceso independiente, es decir, que no estaban involucrados en otro proceso más grande, y que los signos religiosos, tanto interiores como exteriores, se respetaban”.

“Desde ahí, luego ya los procesos siguientes. Hombre, pues ya hemos dado un paso atrás, y ya son también, como decía, los monjes o directamente Santa Sede los que tienen que dar la última palabra”.

 

Pseudomedios mercenarios

Jorge Bustos, después de hacer una digresión sobre lo que había dicho su interlocutor, formuló al cardenal Cobo la siguiente pregunta: “¿Cómo ve lo que se publica desde ciertos medios sobre esto, intoxicando la realidad del resultado de esa negociación? No sé, incluso llegando al ataque personal contra usted”.

“Yo creo -respondió el cardenal Cobo- que aquí se ha leído todo ideologizadamente y, a veces, se ha sacado de contexto. Yo creo que se ha ido más allá de lo que estaba sucediendo en realidad. Yo creo que aquí también llega el tema y la presencia de ciertos medios o ciertos pseudomedios que son mercenarios de otros intereses. Y que ponen a las personas, a ciertos obispos, incluso al Papa, que los utilizan, hagamos lo que hagamos. Lo que nos están diciendo es que “me molesta que existas”. Y llegan hasta el punto de las calumnias, hasta el tema de atentar también contra el honor”.

 

Medios judiciales

“Yo creo que con ellos también es verdad que tenemos que pensar medios judiciales también, para algún día plantar cara. Pero también identificar que hay mucha gente que vive de lo católico sin ser católicos. Y entonces yo creo que en este proceso también han intervenido de muchas formas”.

“Pero yo creo que un análisis sensato ahora mismo, un análisis con perspectiva del tiempo y viendo que cada parte tiene una palabra que decir, yo creo que nos va a bajar un poco esa crispación, para hacer ver que lo fundamental queda salvado en este aspecto”.

 

En política, “la Iglesia tiene que ser prudente”

En la entrevista se abordó también la respuesta que debe dar a la Iglesia ante la situación política.

El arzobispo de Madrid apuntó que “la Iglesia tiene que ser prudente. En este momento difícil tiene que ser prudente. Tenemos que ver que, en un momento de crisis, tiene que decir una palabra, pero sabiendo que tenemos cristianos y que tenemos voz en todos los partidos políticos y en todas las tendencias”.

“Sí tenemos una voz a lo personal para recuperar un poco el sentido del humor y el mirarnos a los ojos, la polarización deshumaniza y crispa y yo creo que tenemos una labor de acompañamiento. Riámonos un poco, mirémonos a los ojos”.

 

Recuperar la ética y el consenso

El cardenal Cobo añadió que “la Iglesia sí tiene que dar una voz. A veces no tenemos que entrar tanto en el cómo hacer las cocas o en el quién las hace. Esa no es nuestra misión. Nuestra misión es siempre dar horizontes, y en el decir a dónde vamos”.

“Yo creo que, ahora mismo, la Iglesia sí puede acompañar para recuperar la ética, para recuperar eso del consenso, que lo hemos olvidado rápidamente. Y algo que decía el Papa Francisco mucho y que podemos aportar: la amabilidad social, el inocular amabilidad en lo que hacemos, pero a veces sin detenernos en el cómo hacer las cosas, porque ahí yo creo que está el juego político y el juego parlamentario”.