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La enfermedad del papa Francisco puso a prueba al Vaticano: un estudio desvela qué ocurrió
Una investigación de la Universidad Nebrija analiza los 38 días de hospitalización y el modelo aplicado para contener rumores y fake news en redes y medios
18/02/26 | Marta Santín
Cuando el Papa Francisco ingresó en el Hospital Gemelli el 14 de febrero de 2025 por una grave infección respiratoria, la enfermedad del papa Francisco se convirtió inmediatamente en el centro de atención mundial.
- El Vaticano en la era postmediática
- Adoptar un modelo distinto
- Evitar vacío informativo
- Reforzar la credibilidad de los mensajes oficiales
- Contener la expansión de noticias falsas
Papa Francisco interrumpió la lectura de su homilía
debido a "dificultades en la respiración"
el 9 de febrero de 2025.
Pero más allá del parte clínico, la Santa Sede afrontaba otro desafío igual de delicado: cómo comunicar la situación en un entorno digital donde los rumores viajan más rápido que los hechos y los comunicados oficiales.
El Papa Francisco durante el recorrido
en la Plaza de San Pedro tras el «Urbi et Orbi»
(Vatican Media) el 22 abril 2025.
El Vaticano en la era postmediática
Un nuevo estudio de la Universidad Nebrija analiza precisamente esa gestión informativa y concluye que el Vaticano logró blindar y controlar su narrativa durante los 38 días de hospitalización. La investigación, titulada El Vaticano en la era postmediática: gestión comunicativa durante la crisis de salud del papa Francisco, está firmada por Laura Martínez Otón y David del Pino Díaz, investigadores del grupo Nebrija INNOMEDIA, y publicada en la revista científica Estudios sobre el Mensaje Periodístico.
El trabajo parte de un contexto claro: en la llamada “esfera pública postmediática”, caracterizada por la desintermediación y la emocionalidad, el silencio institucional ya no es una opción eficaz. Cualquier vacío informativo puede convertirse en terreno fértil para bulos y teorías sin contrastar.
Adoptar un modelo distinto
La enfermedad del papa Francisco obligó al Vaticano a adoptar un modelo distinto al que marcó episodios históricos anteriores con la enfermedad y fallecimiento de papas anteriores. Un audio, una foto y un parte médico al día: esta fue la estrategia del Vaticano contra la desinformación que terminó siendo un ejemplo de cómo gestionar una crisis de comunicación institucional en tiempos de turbulencia informativa.
La Santa Sede optó esta vez por una estrategia basada en tres pilares: proactividad, transparencia y centralización del mensaje que permitió neutralizar bulos y controlar a las redes sociales manteniendo controlada la narrativa sin esconder la gravedad del estado del pontífice.
Primera foto del Papa Francisco desde que está ingresado.
en el Gemelli
Evitar vacío informativo
Según la investigación, la clave estuvo en evitar el vacío informativo. Durante la hospitalización se difundieron partes médicos diarios, material gráfico y mensajes directos del pontífice cuando la incertidumbre crecía. Este flujo constante permitió ofrecer información verificable y reducir el margen para la especulación.
El análisis reconstruye día a día cómo se gestionó la comunicación: desde los comunicados oficiales hasta los mensajes enviados a periodistas acreditados mediante canales digitales. Uno de los hallazgos más relevantes es el papel desempeñado por profesionales especializados en información vaticana, que actuaron como intermediarios de confianza ante la opinión pública.
Reforzar la credibilidad de los mensajes oficiales
En este contexto, el estudio menciona la actividad de la vaticanista Eva Fernández, de Cope, cuya presencia constante en X contribuyó a reforzar la credibilidad de los mensajes oficiales. Lejos de saturar las redes desde cuentas institucionales, el Vaticano permitió que periodistas acreditados trasladaran la información, fortaleciendo así la percepción de transparencia.
No obstante, la investigación también subraya los límites del control institucional en la conversación digital. En plataformas como YouTube y X, los perfiles más influyentes no siempre pertenecían a medios de comunicación, sino a usuarios sin trayectoria periodística ni filtros editoriales. El volumen de menciones creció progresivamente, pero no siempre acompañado de rigor informativo.
El Papa Francisco, en el féretro
dispuesto en la capilla privada de la residencia de Santa Marta.
Contener la expansión de noticias falsas
A pesar de ello, el estudio concluye que la estrategia aplicada durante la enfermedad del papa Francisco logró su objetivo principal: contener la expansión de noticias falsas y evitar que la narrativa pública quedara dominada por rumores. La transparencia, lejos de debilitar la posición institucional, reforzó la credibilidad del Vaticano en un momento de máxima sensibilidad.
Los autores sostienen que este episodio debería estudiarse como caso de referencia para otras instituciones que afronten crisis de alta exposición mediática. En un ecosistema digital fragmentado, donde la autoridad informativa está cada vez más distribuida, la comunicación constante, verificable y centralizada puede marcar la diferencia entre el descontrol narrativo y la estabilidad reputacional.
El Papa Francisco en una foto de archivo.