Católicos
La Hermandad del Santo Entierro lanzó un llamamiento urgente en redes al quedarse con solo 20 hombres bajo el paso en pleno Viernes Santo
08/04/26 | M. S.
La Semana Santa de Huelva vivió el pasado Viernes Santo, 4 de abril de 2026, una escena insólita que ya forma parte de la historia cofrade reciente. El paso de Nuestra Señora de las Angustias, perteneciente a la Hermandad del Santo Entierro, estuvo a punto de quedar detenido en plena calle tras la marcha inesperada de la mitad de su cuadrilla de costaleros.
- Abandonos en pleno recorrido
- El SOS en redes sociales
- La respuesta de Huelva: una “igualá” de emergencia
- Un precedente sin igual
Nuestra Señora de las Angustias, perteneciente a
la Hermandad del Santo Entierro de Huelva.
Foto: Redes Sociales
Según relataron medios locales como Huelva24 y confirmaron las redes sociales, la salida ya comenzó con problemas. La cuadrilla apenas reunía 40 costaleros, una cifra muy ajustada para un paso de gran peso, obra del imaginero Antonio León Ortega. La situación se agravó antes incluso de iniciar el recorrido, cuando varios costaleros que habían confirmado su presencia no acudieron finalmente.
Abandonos en pleno recorrido
La tensión estalló durante la procesión. A la altura del Paseo Santa Fe, uno de los puntos clave del itinerario, la cuadrilla comenzó a desmoronarse. Entre el esfuerzo acumulado y la falta de relevos, alrededor de 15 a 20 costaleros abandonaron progresivamente el paso, dejando a la Virgen sostenida por apenas la mitad de los efectivos necesarios.
Los que permanecieron bajo las trabajaderas tuvieron que asumir una carga muy superior a la prevista. “Van muertos”, advirtió públicamente el presidente del Consejo de Hermandades de Huelva, Antonio González, reflejando el estado físico extremo de los costaleros que resistían.
El riesgo no era solo organizativo. La reducción de la cuadrilla provocó oscilaciones peligrosas en el paso, comprometiendo la estabilidad de la imagen y la seguridad del cortejo.
Hermandad del Santo Entierro de Huelva.
Foto: Redes Sociales.
El SOS en redes sociales
Ante la imposibilidad de continuar, la hermandad activó un mecanismo de emergencia sin precedentes. A través de redes sociales, especialmente cuentas cofrades como Llamador Huelva y la propia hermandad, se difundió un mensaje urgente: “La Hermandad del Santo Entierro necesita costaleros. La Virgen de las Angustias no puede seguir”.
El llamamiento se extendió rápidamente por WhatsApp, Twitter y medios locales. En cuestión de minutos, el mensaje llegó a toda la comunidad cofrade de la ciudad.
Paralelamente, se intentó una primera solución interna: recurrir a costaleros de los otros dos pasos de la hermandad —el Cristo Yacente y la Soledad de María— para reforzar momentáneamente la cuadrilla. Sin embargo, esta medida resultó insuficiente ante el agotamiento generalizado.
Hermandad del Santo Entierro de Huelva.
Foto: Redes Sociales.
La respuesta de Huelva: una “igualá” de emergencia
La reacción de la ciudad fue inmediata. Costaleros de otras hermandades que ya habían finalizado su estación de penitencia, así como voluntarios experimentados, acudieron al lugar tras el aviso.
En pocos minutos se improvisó una auténtica “igualá de emergencia”, término cofrade que describe la organización de una cuadrilla para cargar un paso. Gracias a esta movilización espontánea, el paso pudo reanudarse y continuar su recorrido con normalidad.
El relevo permitió que la Virgen de las Angustias completara su estación de penitencia con dignidad, evitando una imagen inédita: la de un paso detenido en mitad de la calle por falta de costaleros.
Un precedente sin igual
Lo ocurrido en Huelva ha sido calificado por cofrades como un hecho sin precedentes en la Semana Santa española. Nunca antes se había documentado un abandono masivo de costaleros en pleno recorrido que obligara a una movilización ciudadana de tal magnitud.
Desde la Hermandad del Santo Entierro se ha agradecido públicamente la solidaridad de los cofrades onubenses, destacando el compromiso de quienes acudieron al rescate en un momento crítico.
El episodio deja también preguntas abiertas: desde la falta de compromiso de algunos costaleros hasta la necesidad de replantear la organización de las cuadrillas en pasos de gran exigencia física.
Lo que es seguro es que, en la noche del Viernes Santo de 2026, Huelva demostró que su Semana Santa no depende solo de la tradición, sino también de la respuesta colectiva de toda una ciudad volcada con sus hermandades.