En voz baja
48 adultos de Getafe, bautizados en la Vigilia Pascual, un 40% más que el año pasado
09/04/26
El obispo Mons. Ginés García Beltrán
bautiza a Manuel en la catedral.
Un total de 48 catecúmenos han recibido los sacramentos de la Iniciación Cristiana (Bautismo, Confirmación y Eucaristía) en la Vigilia Pascual> celebrada en la noche del Sábado Santo, 4 de abril, en la Catedral Santa María Magdalena y en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, en el Cerro de los Ángeles.
La primera fue presidida por el obispo Mons. Ginés García Beltrán y la segunda por el auxiliar, Mons. José María Avendaño Perea. En ambos casos, los catecúmenos estuvieron acompañados por los sacerdotes que los han guiado a lo largo de su proceso de formación.
Con edades comprendidas entre los 17 y 58 años, estos jóvenes y adultos proceden de países tan lejanos como Irán, China, Indonesia, Marruecos, Angola, República Dominicana, Colombia, Honduras o Guatemala, entre otros. A ellos se suman también un gran número de españoles.
Respecto al año pasado, se han bautizado un 40 % más de adultos, un aumento que María Barber, delegada de Anuncio, Catecumenado y Catequesis, explica con las palabras del Papa León XIV: «La absolutización del bienestar no ha traído la felicidad esperada, una libertad desvinculada de la verdad no ha generado la plenitud prometida y el progreso material por sí solo no ha logrado colmar el deseo profundo del corazón humano».
El catecumenado de adultos, que en la diócesis lleva implantado 20 años, está respondiendo a los cambios sociales y dando muchos frutos.
«El corazón del hombre está siempre anhelando más, anhelando eternidad, un amor que no se acaba y un sentido que dé dirección a la vida, y en ese contexto, cuando alguien que ha volcado su energía en otras promesas se encuentra con un testigo que vive el amor de Dios, algo cambia», concluye Barber.
Una de estas catecúmenas es Mariela González, joven hondureña de 32 años que ha culminado su proceso de iniciación cristiana tras un camino marcado por dudas, dificultades familiares y un profundo deseo de vivir la fe con coherencia.
Procedente de un entorno cristiano no católico, reconoce que en su familia «había mucho debate… mi madre no estaba de acuerdo», pero en la Iglesia católica encontraba algo distinto: «cuando escuchaba el Evangelio, sentía una paz muy profunda».
Un caso distinto es el de Manuel Hervás, un joven de 18 años de Aranjuez, que inició su camino de fe en el verano de 2024. Procedente de una familia no creyente, recuerda que «fui ateo y después agnóstico, estaba muy alejado de Jesús».
El obispo auxiliar José Mª Avendaño Perea,
en la Basílica del Cerro con los catecúmenos.