Católicos
El responsable de Formación de Enseñanza del arzobispado de Madrid, que está en Praga en el Foro Europeo sobre religión, participará en la jornada “La clase de religión cuenta” de la Fundación Edelvives
10/04/26 | Marta Santín, X
El profesor titular de Pedagogía de la Religión en la Universidad Pontificia de Salamanca, Carlos Esteban, asegura que el profesorado de religión en la escuela pública vive su labor con un alto grado de motivación, pese a las dificultades y al debate recurrente sobre la continuidad de esta asignatura en el sistema educativo. El también responsable del Departamento de Formación de la Delegación Episcopal de Enseñanza del arzobispado de Madrid, que se encuentra en Praga en el Foro sobre la enseñanza de la religión, participará en la jornada "La clase de religión cuenta" de la Fundación Edelvives.
- Más motivado que el profesorado en general
- Ilusión educativa del profesorado de Religión
- Presión social y propuestas “excluyentes”
- En contra de la elección de las familias
- Respaldo de familias y alumnos
- El reto de la inteligencia artificial
- Una jornada para impulsar la asignatura
Carlos Esteban en el Foro Europeo
sobre la enseñanza de la religión
que se celebra en Praga.
Más motivado que el profesorado en general
Carlos Esteban revela a Religión Confidencial que el profesorado de religión está más motivado en su vocación docente que el resto de los profesores. Y lo afirma con datos científicos y con estudios contrastados.
“En 2024 hicimos un estudio que reveló que el 80% de los profesores de religión están muy ilusionados con su tarea educativa siguen ilusionados a pesar de posibles dificultades”, afirma Esteban. El estudio en cuestión era el EREbarómetro del Observatorio de Religión en la Escuela, del que es director y autor de ese estudio.
Este dato fue un auténtico hallazgo porque contrasta con el estado emocional del profesorado en general, ya que el porcentaje es bastante inferior al 50% según distintos estudios. "Y hay que añadir que de este 50%, un 40% de profesores en general viven su tarea docente con distancia y cierta indiferencia. De este 40%, solo el 1% es de religión", subraya.
Ilusión educativa del profesorado de Religión
A su juicio, estos datos “confirman que el profesorado de religión duplica el ambiente en ilusión educativa al profesorado en general”.
Esta motivación tiene, según explica, un impacto directo en los alumnos: “Esta ilusión se transforma en motivación y en sentido para los estudiantes y esto les hace bien en su formación”.
Asimismo, Esteban considera que las familias son conscientes de esta aportación: “todas las familias son muy conscientes del bien que hace el profesorado de religión en la escuela”.
Christian Gálvez participará en la jornada
"La Clase de Religión cuenta"
de la Fundación Edelvives.
Foto Christian Gálvez.
Presión social y propuestas “excluyentes”
Sin embargo, a pesar de que tres millones de alumnos, de primaria a bachillerato, eligen religión en toda España, el debate sobre la presencia de la asignatura en la escuela pública sigue vivo en algunos sectores sociales y políticos.
Esteban reconoce que existen propuestas "recurrentes" que abogan por su desaparición, pero las califica de minoritarias: “son propuestas de algunos sectores minoritarios en la sociedad pero con fuerza en medios de comunicación”.
Aun así, advierte del tono creciente de estas iniciativas: “Son propuestas en contra de la clase de religión cada vez más intolerantes y excluyentes y poco inclusivas, ahora que se habla de una escuela que debería ser cada vez más inclusiva y sin embargo, excluimos aquellas cuestiones que no compartimos por creencia. Estas posiciones cuestionan la dignidad personal y profesional de los profesores de religión”.
En contra de la elección de las familias
Carlos Esteban, que lleva toda la vida impulsando y desarrollando la clase de religión, también recuerda que estas iniciativas no solo afectan al profesorado, sino a las familias: “van en contra de la elección que año tras año hacen las familias y los alumnos que van a clase de religión porque creen que mejora su formación integral. Son tres millones de alumnos quienes eligen esta asignatura”.
Pese a ello, asegura que los docentes mantienen su compromiso: “Creo sinceramente que los profes de religión resisten bien estas propuestas excluyentes y un tanto intolerantes”, aunque advierte que “son propuestas injustas porque erosionan, desprestigian y debilitan su desempeño profesional”.
Respaldo de familias y alumnos
Uno de los argumentos centrales que esgrime Esteban es el respaldo social a la asignatura. “Tres millones de estudiantes desde infantil hasta bachillerato van a clase de religión semanalmente”, señala. De ellos, precisa, “la mitad en centros públicos y la otra mitad en concertados o privados”.
Para el experto, se trata de una mayoría significativa: “Son una mayoría que merece respeto, inclusión y hasta reconocimiento”. Sin embargo, lamenta que “no se percibe ni el respeto ni el reconocimiento en esas propuestas contrarias a la religión”.
Los datos de satisfacción también son positivos. “Hemos preguntado a las familias y los resultados de nuestra investigación revelan que las familias ponen un notable a la clase que reciben sus hijos”, explica.
En cuanto al alumnado, los resultados son similares: “Los alumnos de religión valoran a los profesores por encima de otra materia, y paradójicamente, en la pública más que en la concertada”. Además, añade, “valoran la formación recibida con un notable alto en todas las aportaciones que la religión hace como asignatura”, señala Esteban a RC.
El reto de la inteligencia artificial
Carlos Esteban está participando estos días en el Foro Europeo sobre la enseñanza de la religión celebrado en Praga, donde se analiza el impacto de la inteligencia artificial en la educación.
“Allí estamos trabajando sobre el impacto de la IA en la educación de niños y jóvenes y en la creación de la cultura de estas nuevas generaciones”, explica. Según sus conclusiones, “no se trata solo de tecnología sino que la IA está haciendo cultura y antropología”.
Por esta razón, el profesor subraya que la inteligencia artificial plantea cuestiones profundas: “va a transformar la autocomprensión de la identidad humana”. Aunque aclara que no existe una visión negativa, sí insiste en la necesidad de reflexión.
Eso sí, advierte de sus límites: “No tiene experiencia ni es humana, no tiene cuerpo y aunque produce razonamiento y conocimiento no tiene conciencia”. Por ello, considera fundamental analizar su impacto en aspectos esenciales como “la libertad, la responsabilidad, las relaciones personales, la afectividad o el sentido de la vida”.
En este contexto, defiende el papel de la educación y, en particular, de la asignatura de religión: “Debemos cuidar y profundizar en el diálogo de la fe con la tecnología y activar el debate ético sobre la IA”.
Una jornada para impulsar la asignatura
Todas estas reflexiones estarán presentes en la jornada “La clase de religión cuenta”, organizada por la Fundación Edelvives el próximo 18 de abril en el Espacio Fundación Telefónica.
El encuentro, dirigido a docentes de religión, busca “estimular, inspirar y motivar” a este colectivo. La jornada comenzará con una entrevista al presentador y escritor Christian Gálvez, conocido por programas como Pasapalabra y por su reciente libro sobre la fe. A raíz de un viaje a Jerusalén recuperó la fe que había perdido en su adolescencia y publicó el libro Te he llamado por tu nombre (2024, Suma de Letras),
Posteriormente se celebrará una mesa redonda sobre “La asignatura de Religión en el contexto educativo español actual”, en la que participará el propio Carlos Esteban junto a otros expertos del ámbito educativo.
Uno de los momentos destacados será la intervención de Roser Batlle, referente nacional e internacional en aprendizaje-servicio, que abordará experiencias de “buenas prácticas”.
La jornada contará también con la actuación del cantautor Migueli y se enmarca en la tercera edición de la campaña #LaClasedeReliCuenta, impulsada por la fundación para reivindicar el valor de esta asignatura.
Desde la organización subrayan que la clase de religión “enriquece a los alumnos con valores y conocimiento” y les ayuda “a descubrir a Jesús de Nazaret como referente de vida”, además de fomentar la interioridad y el compromiso social.
El objetivo final del encuentro es reforzar el papel del profesorado y renovar su motivación en un contexto educativo cambiante, marcado tanto por debates ideológicos como por desafíos tecnológicos emergentes.
Carlos Esteban en el Foro Europeo
sobre la enseñanza de la religión
que se celebra en Praga.