Vaticano
Monseñor Roberto Campisi intervino en París durante la 224ª sesión del Consejo Ejecutivo de la UNESCO para reclamar defensa del patrimonio en Ucrania y Oriente Medio
18/04/26 | M. S.
La Santa Sede elevó su voz en París para reclamar la protección urgente de iglesias, monumentos y bienes culturales destruidos por los conflictos armados en Ucrania y Oriente Medio. Advirtió además del riesgo de que la inteligencia artificial y la información pública sean utilizadas sin criterios éticos ni respeto a la verdad.
- Patrimonio destruido, identidad borrada
- Iglesias y lugares de culto, objetivo vulnerable
- Educación de calidad, principal instrumento de paz
- Comunicación al servicio de la verdad
- Qué es la sesión en la que habló Campisi
- Quién es Roberto Campisi
mensaje fue pronunciado por Monseñor Roberto Campisi,
observador permanente de la Santa Sede ante la UNESCO,
en su discurso en París.
El mensaje fue pronunciado por monseñor Roberto Campisi, observador permanente de la Santa Sede ante la UNESCO, durante la 224ª sesión del Consejo Ejecutivo de la organización, que se celebra en la sede central de la UNESCO en París entre el 8 y el 23 de abril. La intervención fue difundida oficialmente el 14 de abril por Vatican News.
Patrimonio destruido, identidad borrada
Campisi situó el foco en una de las grandes heridas silenciosas de las guerras actuales: la destrucción deliberada del patrimonio cultural y religioso. Según expuso, cuando se arrasan templos, archivos, monumentos o lugares históricos no solo desaparecen edificios, sino también la memoria colectiva de los pueblos.
El diplomático vaticano citó de forma expresa los conflictos en Ucrania y Oriente Medio, donde numerosos enclaves religiosos y culturales han sufrido daños o desaparición total. La Santa Sede sostuvo que proteger esos lugares no es una cuestión secundaria, sino una exigencia moral y jurídica del derecho internacional humanitario.
Campisi resumió esa idea con una frase de fuerte carga política: “La salvaguardia del patrimonio no es un lujo, es una prioridad. Contribuye a la resiliencia de las poblaciones y constituye una base indispensable para cualquier proceso de reconciliación y reconstrucción".
Además, reivindicó la cultura como alma viva de cada nación y garantía de futuro para los pueblos, subrayando que allí donde desaparecen los símbolos culturales también se debilita la esperanza de reconstrucción.
Iglesias y lugares de culto, objetivo vulnerable
La delegación vaticana puso especial énfasis en la defensa de los espacios religiosos, al considerar que no son simples inmuebles, sino centros vivos de fe, cohesión social y cultura compartida.
Por ello, reclamó que los lugares de culto sean respetados incluso en escenarios bélicos, y recordó que su destrucción supone atacar la identidad profunda de las comunidades que los sostienen.
Campisi expresó además el respaldo de la Santa Sede a la iniciativa UNESCO80, presentada como una oportunidad para reforzar la eficiencia, la coherencia, la eficacia y el impacto de la organización, en sintonía con la agenda ONU80.
Ese reconocimiento se dirigió especialmente al trabajo que la UNESCO presta, pese a las limitaciones financieras, a países golpeados por emergencias y conflictos, así como al apoyo ofrecido a docentes y estudiantes que continúan su formación en medio de la guerra, el miedo y la inestabilidad.
El prelado recordó en ese contexto la necesidad de que niños y jóvenes puedan adquirir pensamiento crítico y crecer en libertad interior incluso en escenarios marcados por la violencia.
Monseñor Roberto Campisi, observador permanente
de la Santa Sede ante la UNESCO.
Educación de calidad, principal instrumento de paz
La Santa Sede presentó también la educación como la herramienta más eficaz para construir sociedades reconciliadas y prevenir nuevos conflictos.
Al relanzar el Pacto Mundial por la Educación, impulsado por el Papa Francisco y continuado por el Papa León, Campisi situó a la familia como primer ámbito educativo y de comunicación, así como la apertura de la persona a la trascendencia y a la dignidad humana.
El representante vaticano añadió que el reto actual no es únicamente tecnológico, sino profundamente antropológico, porque los entornos digitales moldean la atención, las emociones, el pensamiento y la imaginación de las nuevas generaciones.
Por ello, la Santa Sede sigue con interés la creación del Observatorio sobre la inteligencia artificial en la educación promovido en el ámbito de la UNESCO.
"La cuestión no se limita a lo que las máquinas son capaces de hacer, sino que también se refiere a lo que le sucede al ser humano cuando vive en entornos tecnológicos que moldean su atención, sus emociones, sus pensamientos y su imaginación", señaló Mons. Campisi.
Comunicación al servicio de la verdad
El representante vaticano dedicó otra parte central de su discurso a la libertad de expresión, la seguridad de los periodistas y la alfabetización mediática como pilares democráticos.
Advirtió de que, especialmente en tiempos de guerra, la información no debe convertirse en propaganda ni en altavoz del poder. Por el contrario, sostuvo que la misión del periodismo consiste en verificar los hechos, mostrar el sufrimiento real de las poblaciones y contar los conflictos desde la mirada de las víctimas.
Campisi defendió que la comunicación siga siendo un servicio indispensable a la verdad y al bien común, y pidió una responsabilidad compartida para combatir la desinformación, promover un uso ético de la tecnología y favorecer una cultura del encuentro frente a la polarización social.
La iglesia de la Natividad de la Virgen María
en Novoekonomichne, en el este de Ucrania,
destruida por un ataque aéreo.
Qué es la sesión en la que habló Campisi
La 224ª sesión del Consejo Ejecutivo de la UNESCO reúne en París a representantes internacionales para debatir prioridades globales en educación, ciencia, cultura y comunicación, además de reformas internas y respuestas a crisis internacionales.
La Santa Sede aprovechó ese foro mundial para situar sobre la mesa una tesis clara: sin memoria histórica, sin verdad informativa y sin ética tecnológica, la paz será siempre frágil.
Quién es Roberto Campisi
Monseñor Roberto Campisi es diplomático de la Santa Sede y ejerce como observador permanente ante la UNESCO, nombrado por el Papa León en septiembre de 2025. Anteriormente, se había desempeñado como Consejero para Asuntos Generales de la Secretaría de Estado. Su misión consiste en representar al Vaticano ante la organización en los debates sobre educación, cultura, patrimonio y comunicación internacional.