En voz baja
El cardenal Rouco se pronuncia sobre el Sínodo, el futuro de la Iglesia y la misa tradicional
El cardenal arzobispo emérito de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela, sigue dando que hablar a sus casi 90 años.
08/07/26
El cardenal Rouco Varela en el auditorio del Banco Sabadell
durante el acto que organizó Religión Confidencial.
Foto Gabriel Luengas. Europa Press
Tras haber participado recientemente en el Consistorio de cardenales celebrado en Roma a finales del mes de junio, acaba de conceder una entrevista al periodista italiano Nico Spuntoni que ha publicado en el medio La Nuova Bussola Quotidiana.
El purpurado español confirmó al medio italiano el gran interés que despertó en España la visita del Papa León XIV y ha calificado de “obra maestra del magisterio de la Iglesia” el histórico discurso que pronunció el Pontífice en el Congreso de los Diputados. Rouco Varela enfatiza que el Santo Padre “se pronunció claramente en contra de las leyes que permiten la eutanasia, el aborto y que, en la práctica, eliminan la institución de la familia”.
Preguntado sobre si se debe permitir a los laicos votar en el Sínodo de los Obispos, el cardenal Rouco Varela, que jugó un papel activo en el reciente Consistorio, ha subrayado que Francisco “no modificó la constitución del Sínodo” por lo que “nada ha cambiado”. Para el arzobispo emérito de Madrid, “lo que debemos hacer es permanecer fieles a la historia canónica de la institución del Sínodo de los Obispos”. Rouco Varela ha defendido los sínodos como “una tradición que debe mantenerse viva” pero “sin alterar la naturaleza de la Iglesia”.
Sobre la situación de la Iglesia en Alemania, país que conoce bien por haber estudiado y haber sido profesor allí además de pasar cantidad de veranos, ha confesado estar preocupado por la deriva del Camino sinodal alemán porque “afecta a aspectos fundamentales de la fe”. Además, ha recordado que el Comité sinodal alemán que equipara a laicos y obispos, considerado como un órgano de autoridad dentro de la Iglesia, “viola la constitución divina de la misma y atenta contra la Iglesia”.
En el campo de la liturgia, ha abogado por poner fin a los abusos litúrgicos “que niegan las enseñanzas del Concilio Vaticano II” y ha animado a celebrar la liturgia del Vaticano II “como corresponde”. Por otro lado, ha defendido una mayor comprensión hacia quienes desean el rito antiguo. Para el cardenal español, ayudaría a resolver las tensiones litúrgicas que se viven en el seno de la Iglesia “manteniéndonos fieles al mandato del Concilio Vaticano II, con cierto respeto por la libertad de los fieles dentro de la comunión de la Iglesia”.
Para finalizar la entrevista, señala como sus principales preocupaciones “la crisis de fe” y la “amenaza que se cierne sobre la familia y el derecho a la vida”. “¿Somos conscientes de cuántos millones de niños han sido asesinados desde que se introdujeron las leyes sobre el aborto? Este desprecio por la vida es consecuencia de haber abandonado a Dios”, recalca el cardenal no sin antes hacer un llamamiento al optimismo.