De Libros
La acreditada vida de servicio a la Iglesia del Nuncio Apostólico Monseñor Miguel Maury Buendía
La diplomática y periodista Diana Turconi publica un libro de memoria autobiográfica del actual Nuncio del Papa en Gran Bretaña
José Francisco Serrano Oceja | 27/07/26
En la editorial de Hakuna, que lleva el sugerente nombre de “Con toda el alma”, se acaba de publicar una especie de libro de memoria autobiográfica según el género entrevista al actual Nuncio de Su Santidad en Gran Bretaña, monseñor Miguel Maury Buendía.
- Desde sacerdote de Madrid hasta Nuncio
- Balance sintético y vital de sus misiones apostólicas
- Cualidades del diplomático al servicio de la Iglesia
- Las nunciaturas, el esqueleto de la Iglesia
- Un seminario progresista en la Transición española
Mons. Miguel Maury Buendía
en su visita al Estudio de Hakuna en Madrid.
En este caso la entrevistadora es Diana Turconi, diplomática con rango de ministra plenipotenciaria, periodista y miembro de la Unión de Escritores de Rumanía.
También lleva el libro una presentación del actual cardenal Secretario de Estado de Su Santidad León XIV, Pietro Parolin.
Desde sacerdote de Madrid hasta Nuncio
Si ya de por sí la vida de un sacerdote y arzobispo, legado pontificio, tiene un interés ineludible por su experiencia, por su análisis de esa humanidad vivida a lo largo y ancho del mundo, hay que añadir, como veremos con detalle, algunos aspectos destacables de su pasado como seminarista y sacerdote de la archidiócesis de Madrid, enviado a la Academia dónde se forman los nuncios apostólicos por el entonces arzobispo cardenal Ángel Suquía.
Monseñor Maury Buendía entró al servicio diplomático de la Santa Sede en 1987 y ha servido en las Nunciaturas Apostólicas en Ruanda, Uganda, Marruecos, Nicaragua, Egipto y Eslovenia, Macedonia e Irlanda. También ha trabajado en Secretaría de Estado, en la sección de relaciones con los Estados.
En 2008 el Papa Benedicto lo nombró nuncio en Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán. Posteriormente el Papa Francisco le envío como nuncio a Rumanía y la República de Moldavia, y desde 2023 es nuncio en Gran Bretaña.
Balance sintético y vital de sus misiones apostólicas
En este libro, que tiene una indudable perspectiva de reflexión espiritual según la escuela de santa Teresa de Jesús, y cultural, se hace una especie de balance sintético y vital de sus misiones apostólicas, desentrañando el trabajo de un nuncio apostólico al servicio de la Iglesia, del Papa, de la comunidad cristiana local y de la humanidad, al fin y al cabo.
Monseñor Maury ha ayudado como diplomático vaticano en la preparación de cinco viajes de Juan Pablo II, Ruanda, Uganda, Nicaragua, Egipto y Eslovenia. También hizo posible el viaje del Papa Francisco a Rumanía.
Cualidades del diplomático al servicio de la Iglesia
Según monseñor Maury, las cualidades que tiene que tener un diplomático al servicio de la Iglesia son la capacidad de adaptación, en permanente reinicio, y la paciencia, que está ligada a “vivir la misión como una respuesta personal a Cristo”. Es esta vida íntima de oración una de las claves que se desgranan a lo largo del libro.
Las experiencias, en forma de anécdotas, de sus misiones apostólicas se suceden a lo largo de la entrevista.
Por ejemplo cuando cuenta que conserva una bala que entró en su habitación en Kigali. El recuerdo de una noche en la que el nuncio Morandini, hacia las dos de la mañana, en pleno fuego cruzado que pasaba por la Nunciatura, caminando agachado, a cuatro patas, se acercó a su habitación para preguntarle cómo estaba. La respuesta fue que se había metido debajo de la cama para protegerse. Un hecho de vida significativo de los peligros que corren estos misioneros de la paz.
Las nunciaturas, el esqueleto de la Iglesia
Me ha llamado la atención la descripción que hace, en una respuesta, del trabajo de las Nunciaturas: “Son como el esqueleto del cuerpo de la Iglesia. Sin los huesos, los músculos y los órganos se convertiría en una masa informe. Son los huesos los que sostienen la distribución y garantizan la posición de cada miembro, pero los huesos no deben ser visibles. El trabajo de las nunciaturas es, por consiguiente, tanto más eficaz cuanto menos conocido, al servicio del cuerpo pero sin protagonismo”.
Hay cuestiones de la reciente vida de la Iglesia que aparecen en el libro y que merecen ser destacadas. Hablando de la renuncia de Benedicto XVI, cuenta el entrevistado que en uno de los encuentros que tuvo con el cardenal Ángelo Sodano le confió que siendo el decano del Colegio Cardenalicio varios cardenales le pidieron a Benedicto XVI que invitara al cardenal Bertone, entonces su Secretario de Estado, a que presentara su dimisión.
““Pero el Papa”, y estas son las palabras de Sodano, “en lugar de hacerlo, nos sorprendió a todos presentando él mismo su renuncia”. Considero, por lo tanto, que no querer destituir al amigo, al que había pedido ayuda, podría ser uno de los motivos principales que pesaron en la decisión de renunciar al ejercicio del ministerio papal, lo que además encaja perfectamente con la personalidad del difunto Pontífice”, responde monseñor Maury.
Un seminario progresista en la Transición española
Desvela además nuestro entrevistado que es autor de una novela histórica, publicada en España bajo el pseudónimo de Miguel de Bulnes, que piensa republicar -y que leeremos con gusto-, que lleva el título de “El cáliz de Carlos V”.
El otro aspecto de sumo interés es todo lo referido a su vida familiar, sus padres, hermanos, su tío jesuita, y lo que tiene que ver con el Seminario y la diócesis de Madrid en la que se ordenó, en el contexto de la Transición política, otro de los grandes motivos de estas memorias dialogadas.
Procedente de una familia con relaciones sociales amplias son interesantes las referencias a los encuentros con destacadas personalidades del tardofranquismo y de la Transición.
Y sobre la vida de la Iglesia en Madrid me ha llamado la atención lo que cuenta en la página 86 de la historia reciente del Seminario en lo referido a los rectores José Manuel Estepa (curso 1973-1974), José Manuel Lazcano y Juan de Dios Martín Velasco, hablando de lo que suponía el paso de un centro tradicional a uno adaptado a los tiempos, en época del cardenal Tarancón.
“Menciono esto para ilustrar la versatilidad de aquella época y la búsqueda de alguien que pudiera moldear un seminario posconciliar que respondiera a las necesidades de los tiempos. Esto se logró con la designación como rector del conocido fenomenólogo Juan de Dios Martín Velasco. Él intentó crear un seminario progresista, aunque los resultados fueron limitados y el número de seminaristas se redujo a la mitad, pasando de más de ciento sesenta a cerca de ochenta. He querido detallar estos cambios en la dirección de la institución porque influyeron significativamente en su orientación y estilo de vida. Se pasó de un seminario que promovía la formación espiritual y teológica a otro que enfatizaba el compromiso social y la opción por los pobres…”.
Por cierto que los obispos españoles han recibido muy agradecidamente un ejemplar de este libro entrevista.
Mons. Miguel Maury Buendía,
con Diana Turconi,
Fe, vida y diplomacia.
CTEA, 2026.