Colaboraciones

 

J. Ratzinger - Papa Benedicto XVI

 

 

 

17 enero, 2023 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

 

Este gran humanista tiene el record entre todos los pontífices de quien más libros ha escrito antes de subir al solio de Pedro: son más de 140 las obras publicadas que presentan su rica teología y espiritualidad, caracterizada por explicar en un lenguaje muy sencillo los grandes misterios de la fe que pueden ser entendidos en un interesante diálogo con la luz natural de la razón.

En su pontificado escribió el libro Jesús de Nazaret en calidad de teólogo, no de Papa. En su obra deja ver a la persona de Jesucristo como hijo de Dios, totalmente obediente al Padre sin perder un solo rasgo de su humanidad, una importante obra cristológica.

Algunas publicaciones y pronunciamientos de Benedicto XVI han hecho historia: Anglicanorum coetibus, publicada en noviembre de 2009. Por primera vez en la historia de la Iglesia un pontífice instituye ordinariatos personales para permitir a un grupo de otro credo entrar en plena comunión con la Iglesia católica. Así ocurrió con los cerca de 500 mil anglicanos que, por algunas cuestiones, como el sacerdocio y episcopado femenino y la admisión a este ministerio a personas homosexuales, pidieron la comunión con la fe católica.

Benedicto XVI asumió, desde el inicio de su trabajo como Papa, el mensaje íntegro del Concilio Vaticano II, como explicó a los cardenales que lo habían elegido. Buscó defenderlo de interpretaciones erróneas. Supo tender la mano a quienes, como los seguidores del obispo Lefebvre, no lo habían comprendido. Intentó aplicarlo de modo correcto y profundo en puntos no siempre bien interpretados.

Pudo continuar su trabajo como teólogo al dar forma concreta a un sueño que llevaba en su corazón antes de ser elegido Papa: escribir tres libros sobre Jesucristo, dos con el título de Jesús de Nazaret, publicados en 2007 y 2011 respectivamente; y otro sobre La infancia de Jesús (2012).

¿Qué ha querido Dios de Benedicto XVI? Un gesto de confianza y de amor. Un compromiso para servir a la Iglesia. Un esfuerzo final (en la última etapa de su vida) en el cuidado de las ovejas. Una palabra (también se habla en el dolor, como vimos en Juan Pablo II) para que la verdad brille en el mundo, para que muchos hombres y mujeres miren a Cristo y descubran, a través del Hijo, el Amor misericordioso del Padre.

Luego, la pregunta se dirige a los católicos. ¿Qué quiere Dios de nosotros cuando nos envía un nuevo Papa? Quiere que renovemos nuestra confianza, que no tengamos miedo, que avivemos la certeza de que nunca nos faltará su ayuda. Quiere que nos unamos en la fe, en la esperanza, en la caridad, a nuestros pastores, a todos los obispos del mundo, especialmente gracias al carisma de servicio que nace desde el ministerio del Papa. Quiere que recemos por el Papa («sobre todo, confío en vuestras oraciones», dijo en sus primeras palabras Benedicto XVI como Papa). Quiere que vivamos a fondo el mandamiento del Amor, y que conservemos con cariño el tesoro de nuestra fe.

Quiere, en definitiva, que nos alegremos. Sí: en medio de las luchas del mundo, tenemos un faro, una luz, en Roma: el Papa. Benedicto XVI se definió a sí mismo, en sus primeras y emocionadas palabras de saludo, como «un sencillo, humilde, trabajador en la viña del Señor». Un hombre que nos ha ofrecido lo más grande que puede dar: la bendición de Dios. ¡Gracias por su generosidad, Santo Padre!