REFLEXIONES DESDE EL CORAZÓN
EL FALSO PACIFISMO

Gervasio Portilla | 04.03.2026
La continua provocación de Pedro Sánchez a Donald Trump y por consiguiente a la administración norteamericana, por fin, ha dado sus frutos en forma de hartazgo del Presidente Trump a las continuas provocaciones de Pedro Sánchez, la última, no permitir utilizar las bases de Rota y Morón a los aviones de reabastecimiento en vuelo.
No nos debemos engañar, Sánchez, no es un pacifista, ni mucho menos un defensor de los derechos humanos, cosa que sería de destacar positivamente, Sánchez, es un radical de izquierdas unido a partidos como Bildú y por supuesto a comunistas y separatistas, que muy posiblemente en estos momentos pudiera hasta seguir los dictados de China o de un personaje tan tóxico como Soros.
Sánchez, que no abrió la boca para defender los derechos humanos en Venezuela, ni en Cuba ni en la matanza del mes pasado de miles y miles de ciudadanos de Irán que salieron a protestar pidiendo libertad, ahora nos habla del «no a la guerra».
Claro que las personas de bien no queremos la guerra, pero tampoco queremos las dictaduras criminales ni los regímenes atroces como el de China, en donde desaparecen personas e incluso militares sin ninguna explicación.
Sánchez, en vez de darnos explicaciones sobre los numerosos casos de corrupción que rodean su administración y su familia, nos debe de explicar, el último caso que puede ser otra «bomba» de relojería judicial, como es el llamado caso Forestalia, donde un ex-alto cargo de Teresa Ribera ha sido detenido en lo que presuntamente sería una trama para facilitar informes «a la carta» de impacto ambiental para instalar aerogeneradores.
Nos puede informar los viajes del Falcón a Dominicana, nos puede informar de tantas cosas que evidentemente se dedica a distraer al personal queriendo hacerse pasar por un gran pacifista, cuando realmente casi siempre está con los totalitarios.
Gervasio Portilla García,
Diácono permanente y periodista