Domingo Pentecostés, solemnidad (A)
(24 de mayo)
Cuarta semana del salterio

El
Evangelio del Domingo
Domingo Pentecostés, solemnidad (A)
(sotodelamarina.com 23.05.2026)
por Gervasio Portilla García,
Diácono permanente y periodista
Día de Pentecostés, en el que se concluyen los sagrados cincuenta días de la Pascua y se conmemoran, junto con la efusión del Espíritu Santo sobre los discípulos en Jerusalén, los orígenes de la Iglesia y el inicio de la misión apostólica a todas las tribus, lenguas, pueblos y naciones
(elogio del Martirologio Romano).
Primera lectura: Hch 2, 1-11. (Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar)
Salmo Responsorial: Salmo 103 (Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra)
Segunda lectura: 1 Cor 12, 3b-7. 12-13. (Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo)
Secuencia: Ven, Espíritu divino.
Evangelio: Jn 20, 19-23. (Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo; recibid el Espíritu Santo)
El tiempo de Pascua culmina con el envío del Espíritu Santo que viene sobre María y los apóstoles en el cenáculo, y de esta manera la fiesta judía de Pentecostés se convierte en la fiesta de la nueva alianza de Dios con su pueblo, no escrita en piedras sino en los corazones de sus fieles por el Espíritu Santo. Fue una experiencia de fuego y de viento, un fuego de amor y un viento de fortaleza y misión. Los bautizados en Jesús formamos un solo cuerpo espiritual, y sabemos que Jesús no nos deja solos, sino que envía siempre el Espíritu Santo, fuente de paz y de alegría, en donde podemos encontrar el perdón y la gracia, para renovar el amor en la misión de nuestras vidas.